No recuerdo exactamente el año, ni tampoco la ciudad en que se detuvo el tiempo. La Guerra Fría no reconocía nombres ni lugares, el campo de batalla eran todos y cada uno de los lugares en donde hubiera un topo. Los de acá decían que enfrente estaban los malos, los de allá decían lo mismo a la inversa. Había buenos?
Caminando por una calle central, lo vi. Era un sobreviviente. Pensé que había muerto o que lo habían retirado. Aun viejo y desgarbado, mantenía su arma intacta. EL tiempo no había limitado nada de su capacidad de asustar. Lo conocí joven y fuerte, estaba en su plenitud. Nos dominaba. Nos inmovilizaba.
Yo lo vi y el me reconoció.
Ya no es el mismo, estamos en otro mundo, pero aun me estalla el pánico, cuando sus ojos terribles se posan en mi. Cuarenta años se borraron en un segundo. Volví a sentir el terror en mis huesos. Esa mirada aun esta viva, sigue dominándome y me doy cuenta que lo hará por siempre.
"La Mirada"
Foto: Claudia Gaudelli
Texto: Jorge Gaudelli
Claudia, hermosa foto y texto. Te felicito!!!!
ResponderEliminarJimena